Nunca es tarde…
Ayer, le hice un ecocardiograma a una señora de 90 años. Mientras yo realizaba el estudio, ella me declamó dos poemas de su propia inspiración – fue algo bastante poco común para mí, pero muy agradable. Después, me contó que desde que su esposo murió hace algunos años, ella comenzó a tomar clases de piano, para entretenerse. No es fácil, me contó, pues la artritis no le permite tocar con la rapidez y con la habilidad que ella quisiera. Sin embargo, estaba muy contenta porque después de varios años, ya podía tocar “Clair de Lune” de Chopin. Su satisfacción al contarlo era evidente.
A veces dejamos de hacer cosas que quisiéramos hacer, porque pensamos que es demasiado tarde para hacerlas. Gente como mi paciente nos demuestra que más vale tarde que nunca…


22. Oct, 2009 






Autor
Que buen ejemplo, y uno que esta joven deja de hacer tantas cosas que pudiera…
Ojalá, llegado el momento, tengamos la sabiduría necesaria para entender que hasta el ultimo out se habla.